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Entrevista a Santa Pazienzia

Hoy en nuestro blog entrevistamos a Estefa, la crochetera que hay detrás de Santa Pazienzia:

¿Cómo y cuándo te dio por el gusanito del crochet?

En 2004 tuve un accidente haciendo snowboard y tuve que guardar mucho reposo (2 meses). Estaba muy aburrida y no sabía qué hacer. Había visto alguna cosa que me llamaba la atención en Pinterest que eran cestos de trapillo y a partir de ahí comencé a investigar. Decidí aprender desde cero, el primer día que cogí el ganchillo y probé a hacer cadeneta y punto bajo me hice un bolso…y vi que me gustaba mucho porque además podía hacer las cosas a mi gusto. Hasta entonces lo que encontraba era un poco el ganchillo “de abuela” más clásico, pero al aprender podía crear las piezas de crochet que yo realmente me quisiera poner. Fue en ese momento cuando decidí empezar a probar de manera autodidacta viendo videos por internet y comenzó Santa Pazienzia.  En esa misma semana, creé la marca, el blog, la cuenta de instagram y comencé a funcionar.

¿Qué le recomendarías a alguien que quiere empezar a hacer ganchillo?

Siempre recomiendo comenzar con un hilo grueso y un ganchillo grande. Es la manera de entender el punto, por dónde meter la aguja, cómo se forma un punto, su anatomía. Para mí esto es lo más recomendable y lo que me dice mi experiencia después de aprender por mí misma y de haber dado muchísimos talleres. Esto también ayuda a que el proyecto se acabe más fácilmente y te motiva mucho que tu primer proyecto se termine rápido. Si empezamos por un proyecto muy largo aunque sea muy chulo puede desilusionarte si no te sale a la primera como querías.

La otra recomendación: practicar, practicar, practicar. Todo es cuestión de tiempo, disfrutar cada puntada y no desesperarse si hay que deshacer porque deshacer es parte del aprendizaje.

¿Cuáles son tus puntos preferidos?

Siempre digo que con el punto bajo se puede hacer cualquier cosa. Durante el primer año de vida del blog de Santa Pazienzia todos los proyectos que tejí fueron a punto bajo y se pueden hacer auténticas piezas que parezcan muy elaboradas con ese punto.

También es verdad que el punto alto es un básico muy agradecido porque por su altura hace que el proyecto crezca mucho más rápido y da muchísimas posibilidades al combinarlo, al hacer relieves, calados… la mayoría de puntos fantasía son una combinación de puntos altos.

¿Cuál es tu ovillo Knitive favorito?

Me ha gustado mucho tejer con Wash Wool porque me encantan las lanas gruesas para las piezas exteriores como el Cardigan Rock-oh-oh. Al tejerse con un ganchillo grande hace que la pieza crezca bastante rápido y tiene un tacto genial y abriga muchísimo. Es una lana con la que hay que tener cierto cuidado porque es una lana de mecha, no es una lana muy tratada, pero es parte de su encanto y tiene unos colores súper bonitos.

¿Cuál es tu proceso para diseñar un patrón desde la idea al proyecto ya tejido?

Normalmente hay algo que me inspira. Puede ser la lana, puede ser una idea que yo quiera hacer por ejemplo un chal, que lo tenga claro, y a partir de ahí busco la inspiración. O puede ser una imagen de un cuadro, una película, algo que me inspire, y partiendo de ahí hago un boceto (aunque no sé dibujar) intentando sacar al menos una forma con la que trabajar. A partir de ahí busco materiales si no lo tengo decidido y, hago algunas muestras para ver cómo se comporta ese material, qué puntos le van mejor, si necesito subir o bajar de aguja pra conseguir la caída que quiero… y cuando ya tengo toda esta preparación hecha me pongo a tejer.

No soy de tejer miniaturas primero, normalmente me lanzo a la aventura y suele funcionar. No suelo deshacer demasiado la verdad. Me pongo a tejer y si es una prenda que tenga tallas, tejo primero mi talla. A partir de esta hago las siguientes tallas y cuando ya tengo todo el patrón elaborado, me ha salido y está listo, es entonces cuando paso a limpio mis notas. Lo siguiente es realizar un primer borrador, pasarlo a la fase de testers que es imprescindible para asegurarme de que todo va bien y una vez corregido lo que sea necesario del patrón ya paso a maquetarlo, hacer las fotos, preparar el contenido para las redes sociales y por último lanzarlo al universo tejeril para poner a todo el mundo a mover las manos.